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Acúfenos

Cuentan con múltiples definiciones e indican que algo no funciona correctamente en nuestro sistema auditivo, pero lo común a todos ellas es la molestia que produce en el paciente que los padece. Se manifiestan como unos ruidos más o menos intensos, que no existen fuera de nuestro cerebro, pero que nosotros percibimos como sensación auditiva.

Lo primero que tenemos que evaluar en un paciente es el grado de molestia efectiva que le producen. Está demostrado que la sensación de molestia de los acúfenos es directamente proporcional a la interpretación psicológica que cada paciente haga de ellos, de forma que ante acúfenos de la misma intensidad sonora, hay pacientes que prácticamente no les dan importancia y otros a los que les resultan insoportables.

La técnica para abordar este problema es multidisciplinar, involucrando a distintos profesionales; por un lado se encuentra el especialista ORL que deberá evaluar el tipo de acúfeno que se está produciendo, y medicarlo si lo considera necesario.

Por otro lado es muy conveniente visitar a un psicólogo que por medio del uso de  terapias nos ayude a disminuir la aversión que sentimos hacia el ruido, en este caso el acúfeno.

Y, finalmente, está el papel del audioprotesista que cada vez está cobrando más importancia dadas las nuevas técnicas existentes para paliar las molestias de los acúfenos.

Concretamente en nuestro centro, y gracias a una técnica en exclusiva que disponemos en los aparatos de la marca Widex, somos capaces de generar unos sonidos que se superponen a los acúfenos, basados en la generación fractal del sonido. Los fractales son unos elementos matemáticos que expresan una recurrencia en la que las partes más pequeñas de algo contienen la información del todo. Aplicando esta compleja técnica somos capaces de generar sonidos que se superponen al acúfeno existente y nos ayudan a rehabilitar la zona dañada del cerebro que en muchas ocasiones es la responsable de la aparición de estos molestos pitidos.

La diferencia con otras técnicas es que mientras otros audífonos (enmascaradores de acúfenos) utilizan unos ruidos constantes o periódicos, nosotros utilizamos unos ruidos que son siempre distintos, de forma que para que se repitiera la misma secuencia sonora, harían falta aproximadamente 10.000 años de funcionamiento ininterrumpido del sonido que introducimos en el oído. La ventaja de esta falta de repetitividad es que no dejamos al cerebro acostumbrarse al nuevo sonido que le estamos introduciendo para superponer al acúfeno, porque si se acostumbra al final lo obviará y no será efectivo. Este sonido coexiste con el acúfeno y poco a poco regenera la zona afectada por el mismo de forma que si bien no podemos eliminarlo totalmente, aunque algunos casos se han descrito, sí que podemos disminuir muchísimo su percepción en la persona afectada.

La terapia Widex Zen, viene de serie en todos los audífonos de la marca Widex de gama media y alta y se puede activar o no a petición del paciente dependiendo si tiene o no molestias por los acúfenos.

Aunque usted presente acúfenos pero no presente pérdida auditiva podemos igualmente ayudarle mediante esta terapia. Pregunten nuestro centro, y en su caso, y le indicaremos la mejor forma de actuar con su problema.

Fecha: 26/11/2018

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